El motor de 2 tiempos es el ingenio mecánico más simple y potente de todos los motores de combustión que el hombre ha inventado. Es tal su sencillez que carece de válvulas y árboles de levas que controlen los ciclos de admisión y escape. Sin entrar en más detalles técnicos es de sobra conocido por todos la importancia del tubo de escape en el funcionamiento del motor de 2 tiempos. Si queremos potenciar un motor de 2 tiempos original ninguna pieza nos aumentará tanto la potencia, de un modo tan sencillo, fiable y a tan bajo precio, como un escape de competición (realizando los oportunos ajustes en la carburación). No obstante hay un principio de la física muy conocido que dice que "la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma".Este principio tiene muchas aplicaciones en la mejora del rendimiento de un motor y en el caso de los escapes.... (sin considerarme un experto en la materia), ocurre que no todo son "ganancias".Evidentemente cuando el fabricante de un Quad diseña el tubo de escape que éste va a llevar debe cumplir con unas normas de "sonoridad" que obliga la ley. Todos sabemos que los escapes de competición "meten más ruido" porque una forma de ganar potencia es perder "capacidad de silenciar". Esta relación entre ganar y perder se repite al analizar la curva de potencia, el calor disipado, el par motor , la elasticidad, la capacidad de recuperación del motor, etc ....
Resumiendo de un modo muy sencillo NO EXISTE NINGUN ESCAPE DE COMPETICIÓN QUE MEJORE TODOS LOS PARÁMETROS DEL FUNCIONAMIENTO DEL MOTOR CON RESPECTO AL ESCAPE ORIGINAL QUE MONTA DE SERIE.
Existen multitud de escapes y cada cual ofrece rendimientos distintos aunque en general se puede afirmar que al montar un escape de competición en un motor de dos tiempos:
Estos diez puntos son los más relevantes, aunque sin duda hay muchos más (aumento del consumo, degradación del pistón y cilindro ... etc ...). Al mes de comprar mi primer Banshee le puse un escape y nunca me arrepentí... pero desde luego, no todo son ventajas e incluso me atrevería a decir que según para que uso, resulta muy contraproducente.