Presentación del viaje y del viajero:
Hará 3 años que pise tierras africanas por primera vez. Desde entonces, no he parado de soñar con realizar un viaje que me llevara durante meses por muchos de sus interesantes rincones.
Esta es la historia de un sueño que se está haciendo realidad.

Me llamo Albert, tengo 25 años y espero llegar hasta la selva centro africana de Guinea Ecuatorial en mi Quad partiendo desde Gelida, Barcelona.
Una vez leí una frase que se me quedó grabada:
"Cuanto más loca sea la aventura, más cuerdo deberá ser el aventurero"
Desde entones, trato de seguirla al pie de la letra: Este viaje lleva gestándose en mi mente desde hace ya mucho tiempo. Han habido otros viajes de por medio, mucha información acumulada, y sobre todo mucha, mucha mentalización.
Pienso que quizás el problema más grande con el que me voy a tener que enfrentar sea la soledad. He visto a otros a viajeros que llevaban tiempo viajando por África llorar cuando en teoría todo les funcionaba perfectamente: África había podido con ellos.
Para la persona que jamás haya estado en África, diré que es un continente ante todo lleno de contrastes, donde se viven experiencias de lo más intensas e inesperadas, donde reina un caos general que milagrosamente se mantiene en extraño equilibrio dia tras dia. Precisamente es ése uno de los mayores encantos de África, un encanto que puede fascinar durante unos días o incluso semanas, pero que puede acabar con la resistencia mental de cualquiera si éste no está preparado y mentalizado para afrontar tal alocado ritmo diario.
En este continente se cumple a rajatabla la ley de Murphy, donde todo lo que sea susceptible de fallar, acaba fallando.
Con esto, doy por hecho que deberé afrontar problemas con los que no haya contado, pero también estoy convencido de estar preparado para saber afrontarlos.
Para que nadie se haga una idea equivocada, también es de justicia decir que del mismo modo que en África nos suceden cosas inimaginables, aparecen siempre las más increíbles soluciones del lugar más insospechado. Recordaré siempre aquella ocasión en que nos encontrábamos Laura (mi novia) y yo totalmente perdidos en mitad del Sahara marroquí, y en cómo apareció de la nada un hombre que surcando milagrosamente las dunas en su mobylette, nos supo indicar el camino de vuelta.
Seguro que a medida que transcurra el viaje, podré explicaros momentos y situaciones de lo más disparatadas, y sobretodo espero que disfrutéis leyéndolas.
En los próximos días, os escribiré un detalle de la ruta y sus peculiaridades, así como la preparación del Quad y una descripción detallada de la impedimenta que cargue en él.
Hasta entonces, un saludo.
Albert Espinel
africano@quadtreros.com