Kms. Recorridos: 126 Kms.
Saludos a todos los quadtreros,
Os estoy escribiendo desde Gelida, desde mi casa.
Desafortunadamente, tuve que acabar mi pequeña aventura africana en Senegal, a mitad de viaje, por que asuntos personales y familiares que no vienen al caso, requerían mi presencia en España.
Una vez tomada la decisión de dar por terminado el viaje, tuve que ingeniármelas para o bien enviar a Gilda de vuelta a casa en barco, o bien venderla en África. Finalmente, y en vista de la dificultad y el retraso que suponía gestionar el embarque de mi preciada compañera desde Dakar, decidí venderla en Saly a una compañía que se dedica al alquiler de Quads. Estoy seguro de que allí Gilda estará disfrutando de una segunda vida.
Debo admitir que no fue una decisión fácil, y que estuve 3 dias meditando y estudiando posibles salidas alternativas, pero no siempre llueve a gusto de todos, y si encima no disponemos de tiempo....

Tras cerrar la venta de Gilda, conduje los 3 últimos kilómetros que separaban el despacho de Jean Pierre de su enorme taller de Quads para ver como en unos 10 minutos el aspecto de mi compañera cambiaba radicalmente. La operación de compra-venta de cara a la administración Senegalesa era del todo ilegal y era menester dar un lavado de cara a mi ya ex-compañera. Los plásticos de la carrocería fueron cambiados por unos de viejos mientras que matrícula y número de chasis fueron también sustituidos a la velocidad del rayo por los de otro Quad que se encontraba en un estado de “ fuera de combate” después de rodar durante 4 años a diario por playas y demás geografía senegalesa.
El billete de avión disponible más inmediato me obligaba a esperar 4 dias en Saly M’ Bour. Fueron 4 dias ciertamente extraños.

Al alojarme 5 dias en el albergue de M’ Bour pude hacer amistad con los dueños que, comprendiendo mi situación, me prestaron gratuitamente su ciclomotor para moverme a mis anchas de un sitio a otro. Me costaba tanto acostumbrarme a mi nueva montura provisional, que finalmente la mayoría de veces cubría las distancias a pie.
En estos 4 dias de espera me cuido un poco en lo referente a alimentación haciendo 3 comidas diarias ( recomiendo sobremanera el Shawarma que se encuentra la salida de M’bour pues cuenta con un cachondísimo cocinero ), y no tanto en lo referente al descanso, pues salgo todas las noches hasta muy tarde.
Para más inri, el albergue donde me alojose convierte de noche en una discoteca muy frecuentada por un cachondo grupo de senegaleses con los que hago una muy buena amistad. Las noches las solemos pasar escuchando Yassou N’ Dour a todo taco y bebiendo vino rosado Don García! Ironías de la vida.
En mi último dia en África, uno de los amigos senegaleses, Serigne, me acompaña a Dakar pues también el se dirije allí para dar una especie de concierto - ritual. El es, como otros tantos senegaleses, percusionista.
Mi vuelo sale a las 4 de la mañana ( con retraso, faltaría más! ) en dirección a Lisboa y finalmente llego a Barcelona a las 14:20 con familia y novia esperándome en el aeropuerto para darme una muy calurosa bienvenida. Es un momento muy emocionante que jamás olvidaré.
Atrás quedan ya dias de aventura, de sufrimiento, de alegrías, de caos absoluto, de peligros, de victorias, de vivencias, de amistad.... pero sobretodo de muchas, muchas vivencias entre un hombre y una máquina que con el tiempo se hicieron muy, muy buenos amigos.
No me gustaría finalizar mi última crónica sin antes dedicar este viaje a todos aquellos que me han ayudado a llevarlo a cabo y en particular a todo el equipo técnico y humano de 4xquad ( vamos picha con ese link de nuevo, que me han de ayudar en el próximo viaje .... ) por preparar a un servidor y a mi querida Gilda para emprender este viaje con las suficientes garantías, a mi novia Laura por estar siempre a mi lado, a mi familia y amigos por su incondicional apoyo y por su capacidad de aguantar los rollos y dudas que les he soltado antes en el transcurso de la preparación del viaje.

Para concluir, deseo hacer una mención especial al cerebro y alma de esta web, mi buen amigo Pablo Naveiras. Ha sido un placer y un verdadero honor el poder colaborar con él en este proyecto. Gracias a su consentimiento de dar cabida a mis crónicas en su web, he podido disfrutar si cabe más de esta aventura. Cada vez que encontraba un ciber-café donde me pudiera conectar, recibía a través suyo innumerables mensajes de amigos, familiares, y de muchísimos quadtreros que seguían con mucho interés y atención este viaje, transmitiéndome de esta manera , y en los momentos más difíciles, el apoyo que necesitaba.
Muchísimas gracias a todos vosotros por compartir conmigo este gran viaje.
Albert Espinel.