


"Sidres, fabes, quads y un sitiu guapu, guapu"
El nuevo concesionario de Bombardier en Asturias nos había convocado el pasado sábado 27 de septiembre para participar en la que sería la primera de una larga serie de rutas que se convocarán abiertos todas las marcas de quad, por las sierras y montes de la zona centro de Asturias.
En Pola de Siero nos reunimos temprano el lado de Quads Pola, para salir hacia el parking del ferial donde se completaría la caravana de 38 quad y 45 quadtreros que completaríamos el grupo.
Lo que tendría que haber sido una salida para disfrutar del barro y las inclemencias del tiempo, por encontrarnos en esta latitud de clima húmedo en estas fechas, se tornó en una ruta más característica del mes de Agosto, que de finales de Septiembre. Este ha sido un final de verano atípico en Asturias y la esperada lluvia se ha hecho de rogar demasiado. Aunque el día amenazaba obsequiarnos con el preciado líquido elemento cayendo sobre nuestros cascos, finalmente el aguantó y disfrutamos igualmente de una ruta en grupo, rodeados de auténticos quadtreros, de buenos amigos.


Es grato ver como se puede juntar un grupo de gente, que no se conocen y tan solo tienen en común esta afición, para en pocas horas confraternizar como compañeros y conseguir un entorno camaradería tal que te haga sentir entre amigos.
Tras salir de Pola de Siero a las 9:30 AM (en Asturias no se madruga demasiado para andar en quad) recorrimos varias de la sierras y montes que nos separaban de Infiesto, lugar fijado para el almuerzo. Éste estaba previsto para las 14:00 PM pero llegamos a nuestra cita con la fabada con dos horas y media de retraso. Un retraso que fue generado por varios pequeños percances y por una de las averías que echaría al traste el horario previsto.
Mientras a unos les pudiera parecer un incordio o una molestia, los parones para reparar un pinchazo, una avería, o sacar a un compañero de un atasco, otros hemos disfrutado enormemente con esta práctica. Uno de los Bombardier Quest
650 que participaba en la ruta sufrió un accidente, en principio sin importancia, que dejó levemente doblada una barra de dirección. Lo forzado de la conducción en trialeras y lugares complicados, hizo que otra ley de Murfi se cumpliera: si algo ha de fallar, lo hará en el momento y lugar más inoportuno. Así fue, en uno de los pasos más estrechos y desde dónde no había ningún paso alternativo hasta varios kilómetros más adelante, esa barra de dirección decidió doblarse totalmente, y así nos tuvo media mañana entre enderecha y dobla, levanta, empuja y tira, y sube y baja de tu quad para ayudar. Toda una odisea que nos hizo desfrutar del compañerismo que siempre reina en nuestras salidas. Mientras unos enderezaban, otros sujetaban la rueda, otros levantaban el quad y otros reparaban un pinchazo que complicaba aún más la conducción de un gafado quad en esta ruta.

Una vez pudimos salir a la carrera el Quest continuaba en el remolque de apoyo que la organización había previsto, y el resto nos dirigíamos a completar el último tramo hasta la ya ansiada comida.
Cosas del destino, la cosa no acabaría aquí, ya que uno de los periodistas que cubría la ruta para una conocida revista de quad y motos acuáticas :o) protagonizaba el accidente del día, y unos de las más aparatosas caídas que he visto sobre un quad. 15 metros de caída en vertical para aterrizar en un prado plano en dónde el ATV daba varias vueltas de campana para terminar a varios metros del terraplén por donde había caído, empujado la inercia que llevaba en la caída. Nuestro maltrecho reportero, sin apenas un rasguño había bajado agarrado al quad a lo largo de 10 metros dando tumbos, para terminar colgando en el terraplén a la espera de ayuda.
Una mañana movidita que había unido aun más al grupo, y de la que todos supimos disfrutar y aprender. Pero sobre todo una ruta por una zona increíble, por una zona muy bonita que la organización de la prueba había sabido elegir en la zona centro de Asturias. Pistas rápidas, caminos y pasos estrechos, alguna que otra trialera que no todos se atrevieron a afrontar, y en general una salida perfectamente organizada en dónde el más insignificante cruce había sido marcado. Quizás sea Asturias uno de los pocas provincias de España en dónde se puede observar una grupo de 30 quadtreros y ni un solo GPS. Teniendo esto en cuenta, la organización había marcado todos los pasos perfectamente, incluso utilizando hasta 190 flechas de madera clavadas en el suelo, en los cruces difícilmente señalables.

La comida estaba esperándonos en Infiesto. Reponer fuerzas y el merecido descanso eran bien recibidos por todos, y como siempre en nuestras salidas se comentaban y bromeaba con las mejores jugadas de mañana.
Serían las 18:00 cuando retomábamos la ruta de la tarde, que se completaría prácticamente en su totalidad, y en la que nos sorprendería la lluvia ya en el último tramo, a modo de despedida de un completo día quadtrero. No sin antes, al oscurecer poder disfrutar de las maravillosas vistas que son que siempre nos obsequia una ruta en la verde Asturias.
El final se produjo tras completar más de 120 km de una ruta muy interesante y bonita, y entrar de nuevo en Pola de Siero pasada la media noche, pero antes y como despedida se había previsto una "espicha" regada con buena sidra, pinchos y un gran ambiente. Obsequios para todos, regalos para los más afortunados y vuelta a casa con buen sabor de boca y ganas de repetir.