El pasado 13 de Abril de 2003 se celebró en en circuito de la Pinada en Utiel (Valencia) la segunda prueba valedera para el Trofeo Nacional de Quad. Al igual que el año pasado, un circuito bien preparado y gran cantidad de público, daría como resultado una buena carrera tan solo empañada por varios accidentes y la falta de reacción a la hora de resolver tales imprevistos. Se dio la salida en un circuito demasiado embarrado por exceso de riego, que tras 15 o 20 vueltas mostraba la pista dura que aparecería debajo del barro en poco tiempo, quedando prácticamente como asfalto.
En el transcurso de una carrera impecable se dieron tres accidentes que no tendrían que haber resultado un problema, si no fuera por la inmediatez de uno y otro. Lo que obligó a interrumpir la carrera por falta de ambulancias en el circuito. Las dos que había, hubieron de salir con los pilotos accidentados para el hospital más cercano. El primer accidente protagonizado por Jaime, fue el más complicado. Una piedra destroza un trapecio del quad y el piloto sale despedido contra un lateral, permaneciendo unos inexplicables 15 minutos tendido en el circuito con la clavícula rota, antes de que fuera atendido por el equipo médico. La carrera
continuaba como si nada y tan solo las "banderitas" de los jueces indicaban que algo grave ocurría, pero tanto los directores de carrera, como el resto de pilots continuaron como si nada pasara durante ocho vueltas, mientras Jaime permanecía tendido he inmóvil sin que nadie tuviese conocimiento de la gravedad del asunto. Por fin fue evacuado (sin interrumpir la carrera), aunque nuevamente ningún responsable del equipo médico acompaño al piloto.
Tras este, a Javier Otaegui le salta una piedra que atraviesa sus gafas y tiene que ser avacuado a Requena y de aquí a Valencia para ser operado de un hueso que se había roto al lado del ojo. Y para completar la carrera, una caída de David Díaz al que no atienden más que compañeros y personas del público.
Las dos carreras de Resistencia realizadas este año, han sido un fiasco en cuanto a previsión y reacción por parte del organismo encargado de velar por la seguridad de nuestros pilotos.
Seguidamente se completaría esta prueba de resistencia en la que los percances, vuelcos, roturas e incluso gripazos de motor, tuvieron gran relevancia en el resultado final. Además el nuevo reglamento impuesto por la federación está dando que hablar entre los pilotos y en cada carrera se va puliendo un poco cada normativa y su drástica aplicación. En Utiel se comprobaban las pulseras en unos casos y en otros no, y los cambios de piloto con el motor apagado no siempre se llevaba a cabo, obligando a su cumplimiento de manera arbitraria solo a algunos equipos, lo que provocó más un mosqueo entre los participantes en esta carrera.
Todo esto hizo perder varias vueltas a muchos pilotos que en el tiempo restante no pudieron recuperar, y olvidándose de unos puntos que serán muy importantes en el resultado final del campeonato, allá por el mes de Noviembre.
Los Raptors resurgieron, aguantaron el tirón y dominaron la carrera conquistando cinco de los diez puestos de cabeza, y colocándose el de Joan Ullastres y Victor Petit en primera posición tras completar 85 vueltas en las tres horas de duración. El Predator de Ignasi Bosh y Jordi Abril, terminó pisando los talones a los primeros, también con 85 vueltas y una media de casi 50 km/h. Terceros los toledanos David Cabreo y Sergio Raso también a lomos de 660.
En categoría limitados el Warrior de Julián Polo y Jose M Peña, completaría 75 vueltas puntuando 25 en limitados, seguido del Honda 250 de Jorge Cajio e Isaac Piñeiro. A cinco vueltas acabaría la joven promesa Joel Álvarez junto a su compañero FJ García.