Barcelona-Tokio Quad 2006 > Italia y Grecia <

Más de 30.000 km de ruta atravesando los continentes Europeo y Asiático desde Barcelona hasta Tokio.
Primera entrega:

con la colaboración de:

By Josep Tarrés
El servicio marítimo que hay entre Barcelona y Roma (Civitavechia) es formidable. Por poco más de 100€ viajé en camarote individual y el Quad incluido (que viajó como moto).
Solo llegar a Italia, a la salida del puerto, me adelantaron 2 motos con matricula de España, que debían viajar en el mismo barco, mientras que al adelantarme me gritaban “Que huevos tienes tío, que huevos tienes”. Ojalá este “buen rollo” me acompañe todo el viaje.
Italia sin duda fue un país de transito, el objetivo era llegar a Brindisi lo antes posible, para poder cruzar a Grecia en el primer barco que encontrara, por lo que no dudé ni un instante en ir por la autopista, circulando por el arcén en caso de atascos. A través de un amigo italiano, me había informado que no era legal conducir por la autopista, pero confiaré en mi buena suerte y decidí seguir adelante, ya me echaran cuando me pillen, con la historia de ser turista despistado....
Me crucé 3 o cuatro controles de los Carabinieri, pero fue tan rápido que dudo que supieran que hacer, por lo que me miraron con cara de sorpresa, pero no me dijeron nada.

Estuve un par de noches en Nápoles, en casa de mi amigo Marco. Me fueron de maravilla para terminar de encajar todo el material que me llevé con prisas, y comprar un par de cosillas pendientes.
Me esperaba en una área de servicio de la autopista antes de Nápoles, e iba preguntando a los que paraban a repostar, si habían visto a un loco en Quad. Todos se habían percatado de ese loco y la pregunta que todos le hacían era “Y de donde viene?”, a lo que Marco respondía “Eso no es lo bueno, lo mejor es saber a donde va ¡”
Italia quedó en dos noches en Nápoles, porque la tercera la pasé en el barco que subí en Brindisi hacia Igoumenitza, Grecia.

Llegué a Igoumenitza temprano por la mañana, me permitió conducir por toda la costa Oeste hacia Patras, en el sur, cruzando el famoso puente colgante que les supuso acortar una distancia considerable. Pasé la noche en la tienda, por primera vez, al día siguiente me dirigí a Atenas, donde me fui al Acrópolis. Después de comer conduje sur hasta el templo de Poseidón, con unas vistas espectaculares. Esa noche la pasé conduciendo, a base de cafés, hasta Salónica, donde paré un par de horas para desayunar.
La última noche en Grecia la pasé en Kavala, donde me pude relajar a orillas del mar.
El tiempo en Italia fue normal, nada caluroso. Mientras que en Grecia era muy agradable, a veces caluroso.
La gente muy agradable en los dos sitios. Mientras en Italia me preguntaban “de donde venía”, en Grecia la gente quería saber cuanto corría mi Quad.
El terreno. En Italia fue prácticamente todo autopista, una auténtica cruz. Aunque fue divertido conducir por dentro de la ciudad de Nápoles. Grecia fue prácticamente todo carretera, con pequeños tramos de pista. Estoy deseando salir de Europa y encontrarme pistas bonitas donde poder empezar a distfrutar.
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